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Cuadros, dibujos, esculturas,

"Seré un genio, y el mundo me admirará. Quizá seré despreciado e incomprendido, pero seré un genio, un gran genio, porque estoy seguro de ello"
-Salvador Dalí-

MUJERES

El Apocalipsis debes ser tú -GraceKlimt-


Azul. Cristalino. Es el océano. Estoy segura. El océano encerrado en su mirada. No puedo apartar mis ojos de los suyos. Si dejo de mirarla, un parpadeo desatará el Apocalipsis, y todo el agua encerrada en ella empezará a brotar como un río hasta inundar primero esta habitación, luego el edificio, después cada calle de la ciudad, y al fin, todo el planeta.

Rojo. Intenso. Es un volcán en erupción. Miro sus labios y me pierdo. Su forma de moverlos desata en mí la pasión. Muerde inocentemente su labio inferior y yo quiero comerle la boca entera. Es un manjar exclusivo para privilegiados. Es causa, origen y destino de placer. Sus besos. Me hago mar, cascada, río. El Apocalipsis está cerca. Lo sé.

Negro. Insondable. Las fauces del abismo. Acaricio sus rizos, acerco despacio mi nariz y aspiro el olor. Huele a principio y a final. A la vida que nace salvaje y la muerte que acecha sigilosa. Su pelo me cosquillea inocente, y en mí estallan todas las ganas ancestrales, profundas, retumbando como los cascos de los jinetes anunciando el Apocalipsis. Me lanzo a la oscuridad.

Rosa. Delicada. Como el color de sus pezones cuando está desnuda y tranquila. Tumbada en la cama. La miro. Huele a sexo, vicio, sensualidad y ternura. Sus pechos desafían a la gravedad. Acaricio sus pezones y se tornan marrones, duros como diamantes. Su desnudez es locura. Me quedaría a vivir en esas curvas tan bien definidas. Mi lengua rosa lame sus pezones y ella suena a música. Me lanzo a sus caderas como caballo blanco del Apocalipsis.

Púrpura. Excitante. La espiral en mi mente. Su piel contra la mía, su tacto delicado. Una guerra sin batallones ni bandos heridos. Cierro los ojos y sus manos y sus dedos y sus labios y su boca y toda ella hacen el resto. La siento bajar, entreteniéndose primero entre mis pechos, más tarde en la cara interna de mis muslos, después ya no sé, en cada rincón, en cada pliegue, en cada poro. La espiral púrpura me inunda, si este es el Apocalipsis, yo estallo.

Nude. Su piel. Elegante y aterciopelada. Brilla en cada éxtasis que alcanza sola, juntas, sudorosas, ansiosas de ser una y no dos. Su espalda arqueada traza un puente perfecto entre la vida y la muerte. Los hoyuelos de la parte baja de su espalda son pecado. Quiero su cintura. Y sus manos delicadas en la mía. El Apocalipsis son sus ganas. Las mías. Las nuestras.

Blanco. Puro. Como su cuerpo, que recuerda al mármol, brillante, delicado. Como nosotras, como ella y yo y el todo que somos cuando nos amamos. Blanco nuestro escudo contra las miradas de soslayo, las lenguas envenenadas, la ignorancia intolerante. Nuestra burbuja blanca, preciosa y magnífica como una pompa de jabón, y ambas dentro, a salvo, intocables, gigantescas, poderosas, invencibles. Que venga el Apocalipsis a por nosotras, si tiene huevos.

Verde. Como la esperanza que había perdido. Ella, que llegó sin avisar. Como si nada. Arrasando con todo. Soplando con toda su fuerza a las nubes negras que habitaban en mi cabeza. Matando monstruos sin preguntar por qué estaban ahí. Como una diosa. Acariciando mi alma. Calmando mi tormenta interior. Como el Apocalipsis. Sin control.

Si El Apocalipsis eres tú,

entonces,

El Apocalipsis soy yo.

Gris. Si ella está triste, yo me quiero quedar. Y abrazarla. En silencio. Sentir su latido en mi pecho. Juntas. Que venga el Apocalipsis. Quiero morir con ella. Vivir. He tocado el cielo con la punta de mis dedos y ya no quiero ni puedo bajar.

Silencio. Estalla la tormenta.


La siesta

Óleo sobre tela2000
56 x 90

    Este es uno de los cuadros al óleo más antiguos que conservo. Es una clara incursión en el estilo surrealista. Con un fondo de cuadro muy al estilo de ciertos paisajes surrealistas de Dalí. La idea surge después de realizar varias copias de cuadros de Dalí y Picasso.


Tal vez un jarrón o no


2001-2002
Óleo sobre tela
88 x 54 cm

    Las obras están realizadas en óleo sobre tela, aunque en realidad son unos cuadros que podrían haberse realizado en acrílico, técnica perfecta para superficies planas y con poca gradación.

A pesar del juego de palabras del título, “Tal vez un jarrón o no”, son obras claramente que podrían enmarcarse dentro de la pintura figurativa. 
    Aunque quizás lo más destacable de ambas obras es su claro homenaje a los cuadros y pinturas de Mondrian. Una de las características de parte de mi obra es la reproducción de obras famosas de arte contemporáneo, por un lado. Y la realización de obras inspiradas en ellos o como homenaje a estos maestros.
    También es destacable la falta de sombra en las piernas, que podría considerarse un fallo de ejecución. Aunque en realidad no es así, ya que se ha elegido una iluminación artificial que genera la sombra casi en su totalidad sobre la superficie del suelo.


Mujer de espaldas

2002 


Óleo y esmalte sintético sobre tela 

71 x 35 cm


    Una constante en las obras de todas las etapas pictóricas, por llamarlas de alguna forma, es la mujer. Su rostro en la serie “Retratos”, su cuerpo en general en la serie “Mujeres”. Y esto se debe principalmente a una consideración absolutamente subjetiva, establecer que la mujer es uno de los estadios más elevados de la belleza. La mujer es el ser más bello de la naturaleza, esta aseveración no pretende ser un dogma de fe, es simplemente una opinión personal, y como tal no importa si los demás están o no de acuerdo con ella. 
    Esta obra junto con “Y el hombre se inventó a dios” tienen como soporte común una tela de muselina gruesa pintada con manchas de esmaltes sintéticos, creando un fondo abstracto, una especie de telón que realza la imagen central del cuadro, hay que señalar que el fondo está pintado en ambos con independencia de las figuras sin pretender crear nada predeterminado. Sin embargo en el estilo de aplicación del óleo existe una gran diferencia, en este cuadro la pincelada está mucho más marcada, es mucho más dura y seca, no se difumina y mezcla como en el otro. Es la primera obra en la que se utiliza esta técnica pictórica, que con posterioridad retomaré en otros lienzos.

La galería



2007 

Óleo sobre lienzo 
89 x 135 cm


    Este lienzo de un formato relativamente grande, responde a lo que ya se señaló en el cuadro de “mujer de espaldas” a cerca de la fascinación por el cuerpo femenino, es una especie de compendio o culminación de todas la obras de la serie “Retratos” y “Mujeres” realizadas hasta el momento. La mujer el ser más bello de la naturaleza, en muy diversas situaciones y visiones. 
    En realidad es la pintura en la pintura, no es un cuadro son ocho unificados en uno solo. Cada uno creado con independencia de los demás, con estilos y técnicas diferentes y sólo una cosa en común: la Mujer, bueno tienen otra cosa en común, están todos juntos en un museo como indica el título. El tema de cuadros dentro de cuadros ha sido tratado por muchos artistas a la largo de toda la historia del arte. 

   
También hay que señalar otro aspecto del cuadro y es un cierto guiño al surrealismo y a uno de sus maestros: Magritte. No es la primera vez que compongo cuadros surrealistas o con un estilo similar, quizás el primero fue “El Sueño” con unas reminiscencias más dalinianas. Además de haber realizado copias de obras tanto de Dalí como de Magritte. 
    También hay que señalar que es el cuadro de mayor tamaño pintado hasta este momento.

Gas

2008
Impresión digital sobre cartulina
30 x 25 cm


Bailarina

2010
Óleo y acrílico sobre tela
60 x 90 cm


    La imagen de la mujer está basada en un fresco egipcio. 





Torso femenino


2011
Óleo sobre lienzo
50 x 40 cm


    Este cuadro es una prueba sobre la pintura rápida, técnica que nunca he utilizado con anterioridad, salvo quizás cuando utilizo la técnica de la espátula, que es bastante rápida su consecución.
Los colores son bastante semejantes a los utilizados en otras obras. Con absoluta despreocupación de la realidad. Donde prima por encima de todo el resultado final y lo que se pretende trasmitir

Sensualidad

2011
Óleo sobre lienzo
61 x 46 cm

   Este óleo es de la misma época y estilo que el retrato denominado "Melancolía". Al que se asemeja en el colorido y en la técnica pictórica.
El tema que subyace en el lienzo es la homosexualidad, y más concretamente el lesbianismo. Tema que podría estar ya señalado sutilmente en la obra de "La siesta", pintada once años antes. Aunque se trata más el lado del amor, la ternura... que la parte más sexual del tema.
Otro aspecto a resaltar es el tratamiento de los ojos, tema de gran importancia en muchas obras, de todos los estilos y series.






El color del Mediterráneo

2003
Óleo sobre tebla
65 x 50 cm

    Este óleo sobre tabla, está pintado por su cara cuadriculada y más rugosa, tras una posterización y solarización de la imagen digital. 
Una de las características de muchas de mis obras es la utilización de colores puros y vivos, y en esta obra este aspecto es llevado al límite, por decirlo de alguna manera. Dando como resultado una de las estampas que mejor reflejan lo que quería expresar, la belleza de los colores con los que convivimos en el Mediterráneo, los que tenemos la suerte de vivir en esta zona.



Placeres I


2013

Grafito sobre cartulina blanca
65 x 50 cm


   
 Esta obra comienza la serie denominada “Placeres”, que se realizará como la presente en el mismo formato, material y técnica. La única cuestión que no está clara es el número de obras que la compondrán.

    El dibujo a grifito sobre cartulina, o papeles especiales para ello, es una de las técnicas utilizadas a lo largo de toda mi trayectoria pictórica. Y en las que me siento más cómodo. Realizando principalmente dibujos realistas, aunque en alguna ocasión he realizado algún dibujo de estilo surrealistas.

    Esta serie está compuesta por este primer dibujo que representa “el placer de la lectura”. Un segundo dibujo que ya está comenzado, en el que se representa “el placer de la siesta”. Y otros sobre placeres como la comida, el amor, etc.

    Uno de los mayores atractivos del dibujo a grafito es el tratamiento de los distintos materiales, en su mayoría textiles en este caso. Y por otro lado el juego de luces y sombras, que es uno de los aspectos más destacables de esta técnica, sobre todo en sus representaciones realistas.

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